domingo, 1 de abril de 2012

Vértigo























Sin límites ni términos
la sangre se congela
como un presentimiento de cristales
y su rifle,
como la letra doble que traiciona
el fondo de los ojos

(se detiene un segundo),

germina la sequía en la garganta,
las moscas sobrevuelan los círculos desnudos,
la obsesión, 
las cloacas, el hígado infectado

(¿dónde voy?),

hablo desde la boca inodora,
desde la impavidez de la ausencia,
por lo antiguo,
hablo sobre la jaula que cubre
y la noche excedida a todos los verdugos

(¿tú quién eres?),

hablo para volver, aún respiro.

17 comentarios:

Toni Barnils dijo...

Te seré muy sincero. Este poema me deja sorprendido y confundido. Quizá es por que te conozco o te leo, desde hace muy poco. No se si pensar que es una lucha por sobrevivir. Pero como siempre he pensado que los escritos una vez expuestos a la vista de los demás quedan a su interpretación, me quedo con la mía.
Si no es así, estaré pendiente a tus aclaraciones.

Mi beso

antonio molina medina dijo...

Bello poema donde me acomodo en esta noche de sábado para sentir que estoy vivo, gracias a la poesía.
un abrazo

antonio

danberg tuc dijo...

respiro
tomo de mi y dejo en el olvido,
me doy y voy,
vuelvo entre mis dolores a escribir de los mismos pasos una versión con nuevo aroma,
besos

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, Paloma:

Encantado de pasear por tus letras y disfrutar de una agradable lectura.

Un abrazo.

Kenit Folio dijo...

Ya no hay solución. Desestimado tu poema. Debes quedarte.

elvira daudet dijo...

Qué extraordinarios versos escribes entre viaje y viaje, de vuelta de deslumbramientos o decepciones, mientras preparas el amoroso nido para tus cachorros. Versos-golpes contundentes, fulgurantes, seguidos, que me dejan aturdida, sin resuello, tendida sobre la lona. Qué talento para manejar las emociones.
Besos
Elvira

Nines Díaz dijo...

"Hablo sobre la jaula que cubre
y la noche excedida a todos los verdugos"...

Impresionantes versos, Paloma. Como dice Elvira nos dejan sin resuello.

Un abrazo.

Juan Antonio dijo...

Sorprendente.

Anónimo dijo...

¡¡cojonudo!! eres muy buena.

Amando Carabias María dijo...

Tremendo. Cuando el dolor llega a congelar la sangre, es que se trata de algo indecible, excepto para tus versos.

Amando Carabias María dijo...

Y estoy de acuerdo con Kenit Folio, :))

José Luis dijo...

Un excelente poema de "chasquidos" en forma y fondo!!
Gracias por pasar Paloma. La cita que viste me la facilitó nuestro querido A. Céspedes (ya me habló largo y tendido de tu visita)
Besos!!

N.M. dijo...

te quiero mucho y te mando un abrazo
solo quería decirte esto
y besos

José María Alloza. dijo...

Lo he leído un montón de veces y a cada una vuelve la misma imagen: una palabra emergiendo de los estragos, de la desolación. No sé bien por qué – tal vez ese “tú quién eres”- me recuerda, furiosamente, al Hiroshima de Duras. Escribes maravillas, que lo sepas.
Besos.

La Solateras dijo...

Se me quedan pequeños los calificativos estremecedor impresionante.

Solo sé que me he quedado pegada a la pantalla, releyendo tus versos una y otra vez, vapuleada como un tentetieso.

Un abrazo

Amanteceres dijo...

Bellísima...

Felicidades por el blog.

Un saludo desde mis Amanteceres.

Charcos dijo...

vértigo da cómo tus palabras, cómo consigues crear, cómo lo diferente...

uff y uff vértigo cómo se adhiere


besicos

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