domingo 7 de febrero de 2010

La rapsodia de tu melancolía



Camino elipses de voces profundas
desligada de la paradoja de existir,
soy un reflejo extraño,
niego conceptos,
extiendo las manos
y puedo escribir una historia que hable de ti.

Una historia de pupilas sometidas
y de un corazón sin ojos latiendo recuerdos a su antojo.

Un paso y recojo una palabra,
una esquina me invita a bailar,
el atardecer me muestra el paisaje de tu voz
y los árboles susurran caricias adormecidas;
¿será la tuya una historia de amor?
¿será de hábito? ¿o será de lluvia y de pasión?

Las palabras se amontonan y yo me disuelvo
en un acantilado de agua y poesía.

Y serán mis versos,
(como siempre)
los que canten la rapsodia de tu melancolía.

sábado 6 de febrero de 2010

La noche se muere callada y sin nombre



Resbalo en el ancho de tus versos
presintiendo una noche sin nombre,
escribo un invierno sin besos,
un poema sin azul y sin pronombres.

Las estrofas simulan palabras calladas
en la quietud de un silencio de estatuas,
y los versos son excusas de madrugada
para romper el sosiego de mi locura.

No quiero tu anhelado cuerpo,
ni el tránsito de tus labios en mi piel.
No seré yo si no migro de tu fuego,
aún abrazando un eterno adolecer.

Resbalo en el ancho de tus versos
y me precipito a una realidad delirante,
en una tierra de sueños muertos
y en un tiempo de no ser, y de no amarte.

Me duele este tiempo demacrado
y los fantasmas que me habitan.
Me duele el presente con candado,
¿por qué es tan irracional la vida?

Ya no hay nada pendiente ni prendido,
y en unos instantes morirá la noche
en una madeja de inexorable olvido,
morirá callada; sin palabras ni reproches.

(¡Tocad campanas!
la noche muere, se muere y no tiene nombre,
y todo lo que ha muerto, jamás revivirá.)

Y morirán tus infinitas sílabas en mi vientre.

miércoles 3 de febrero de 2010

Nostalgia



Mi familia.




Mi tierra.

video


... y un beso para mi amigo Chema, que canta como los ángeles.


sábado 30 de enero de 2010

Epílogo



He transgredido tu tiempo
y en la calma de tus sábanas,
he ensayado un beso
para poner fin a tu comienzo.

Vacilante mi cordura araña.
¿Será un beso de palabras?
El silencio entona miedos, llora despojos.
Hace frío.
Mis sueños tiemblan en tus ojos,
y una luna de enero susurra
con invisibles hilos de plata: esto es todo.
Casi nada.

He transgredido versos sin destino
para existir en un poema,
y ahora busco la manera
de desaprender la tibieza
de tu boca y tus gemidos.
Hace frío.
(¿Ya lo he dicho?)
Camino inevitable hacia el hastío.

jueves 21 de enero de 2010

Con zapatos de cerezas


No se trata de descifrar archipiélagos de versos,
sino de rendirme a la sumisión de tu boca
sin tener que adivinar tus besos que besan lejos
y ese tacto que ambiciona mi piel y no la toca.

No se trata de inventar caricias privadas de acecho,
es la necesidad de sentirte minuciosamente cerca;
en el umbral exacto donde el deseo se hace helecho
y mi cintura se arquea arriesgada y absuelta.

No se trata de pintar caracolas latiendo sueños,
quiero tus manos ciñéndome con devota cadencia
y en mi cuello tu aliento de labios en dócil trasiego.
Quiero sucumbir en ti, transida de tu vehemencia.

Y sin embargo...

Hemos huido de nosotros derribándonos del tiempo,
y sólo puedo añorar el aroma de tu piel anocheciendo
cuando las palabras se inauguran y restablecen el silencio,
en un invierno de cerezas tímidas y floreciendo.

domingo 17 de enero de 2010

Renaceré

Foto: Gonzo Suárez

Con antigua y precisa intuición
dibujaré paradojas imposibles
en los arrecifes de tu voz;
de aire, de océanos y poesía.

Seducida por el reflejo de una caricia
-a la orilla de una noche tibia-
aprenderé en la ortografía de tu piel
como morir y resucitar a la vez.

(Tus versos resbalando de mis ojos
y el corazón salado por el llanto)

En la nostalgia de otro tiempo
me derrumbaré de tus labios,
para renacer con amor y sin misterio,
allí donde te aproximas desde ti mismo,
allí donde me besan tus instintos cotidianos.

Y seguiremos siendo dos: tu voz y yo.

miércoles 13 de enero de 2010

Lágrimas

Foto: Noelia Palafox

No habrá más atardeceres en la arena cómplice de agosto,
en San Marcos las palomas seguirán soñando,
y el aroma del salitre será un fugaz recuerdo al viento
frente a un mar que me mirará desde el azul absorto,
en inabarcable tregua de silencio y tiempo.
No habrá más
fuimos porque no somos,
y porque no hallo consuelo en la memoria de tus ojos.

Ay, quisiera olvidar el ayer y vivir en el alféizar de tu mirada.

(Hoy mi locura llora hojas secas, hoy –por fin- abdicaré de ti)


miércoles 6 de enero de 2010

Tu voz me crece


Te pensé metódicamente en una primavera de lirios
con tu piel impregnada de antiguos gemidos.
A veces, cuando el silencio entornaba los ojos
cantaban suavísimas tus caderas en mis oídos.

Te añoré fervientemente en un otoño de hojas,
echaba de menos tus piernas enlazadas a mi cintura,
tus manos recogiendo cada una de mis dudas,
y el escalofrío de mi espalda intuyendo tu locura.

Te amé en la distancia de las frías noches de invierno,
en la ternura de mis guantes, en tu cuerpo ausente de mí.
Te amé con entrega absoluta, en el cielo y en el infierno.
Te amé, hasta en los gélidos amaneceres deshilvanados de ti.

¿Por qué permaneces aquí? ¿Quién te invito a venir?

Cuando el silencio me envuelve, tu voz me crece solemne.

lunes 4 de enero de 2010

Inocencia mutilada


“Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste” (Alejandra Pizarnik)


La soledad poco a poco había logrado derrumbarla y como un espectro indefinido viajaba en su mirada. Sumaba demasiadas derrotas para su corta edad.

Una noche el diablo miró de frente a sus ojos y en un abrazo ensayado le prometió un paraíso. Un edén extranjero: sin hambre y con dinero. Le ofreció una vida de playas y nuevos juegos y, con palabras expertas sin escatimar promesas, le robó la inocencia.

Ella imaginó a su madre con vestidos nuevos, a sus hermanos con uniforme de colegio, una estufa de leña y –quizás- también una nevera.

Durante el largo viaje en barco tuvo que soportar un recuento interminable de violentas humillaciones. Se le helaron los huesos durmiendo al cielo raso. Cada noche soñaba con la esperanza de un futuro mejorado. El corazón expuesto a la luna y sobrecogido en el eco de una oración que su madre le había enseñado:
- Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre...

Y llegó al otro lado del mundo.

Las noches se hicieron densas y eternas. Aprendió a someterse paulatinamente a la tristeza con la obediencia callada de los que no tienen nada. Logró resistir aferrándose a los recuerdos con el güisqui anestesiando su garganta, con palabras desgastadas, con la amenaza inquietante de una muerte silenciosa y con los sueños inyectados desde una minúscula jeringuilla hasta el centro mismo de su mente, en una falsa plenitud efervescente.

Se acostumbró a las sombras sintiendo que la vida se le escapaba entre las luces de los bares y entre las melancólicas sábanas de pensiones inmundas. Todos los días, al caer la tarde, en la misma furgoneta emprende el camino hacia el paraíso prometido con el único deseo de no tener que regatear su precio y sobrevivir un día más en la inercia del miedo.

Por las noches aprende a tragar dolor y olvida con lágrimas su vieja muñeca de trapo, mientras en el retrovisor de un coche se pinta de rojo los labios.

Y sigue rezando a Dios con palabras de silencio, y en esa oración inventada sólo suplica que le dé otro cielo.

domingo 3 de enero de 2010

Infiel



Ayer no te vi,
y las manzanas me hablaron de ti,
de tu tiempo de otoño, de tu pelo y de tu nombre.

Ayer no te vi,
y la noche ladraba versos en tu ausencia;
murmullos, ojos, labios y mares ondulados.

Ayer no te vi,
y las sonrisas murieron regresando a su tumba,
el invierno creció y divagaron las esquinas quejumbrosas.

Ayer no te vi, y viajaste en mi boca y en mi osadía.

lunes 28 de diciembre de 2009

Lloveré de ti




Dime por qué todavía anidas en las acacias,
por qué tu aroma es interminable
y por qué acarician tus dedos mi pensamiento.

Dime que ya no recuerdas mi nombre
y deshojaré las tristezas de una en una,
mientras me sucedo en palabras de otro alfabeto.

Dime que no hay niebla alojada en tu garganta,
que no soy imagen ni semejanza,
y sigilosamente migraré de tu cuerpo.

Dime que ya no buscas la gota en mis entrañas,
y me desmoronaré de tu sombra
para cerrar los ojos, para lloverme de ti.

Dime que ya no sueñas paisajes de arena,
porque no eres y no fuiste. Y solitariamente
fluiré en el leve instante de una duda errante.


Dime por qué soy inexplicable

allí donde los párpados caen repentinos y noctámbulos,
allí, donde arde desde siempre el mundo.

(Enterraré tus versos con los muertos de los muertos

para borrar la indescifrable huella de tu piel)

domingo 27 de diciembre de 2009

Sinestesia

_______________________________
Seré esta noche rocío azul de luna,
y el hechizo será un mes de locura;
un mes de palabras y de solemnes auroras;
un mes de amapolas y de verde aceituna.

Tus ojos serán primavera renovada
y olvidaremos las miradas oblicuas
en el cajón de la memoria ignorada,
porque tú y yo seremos noches antiguas.

Y seremos:

una esperanza con vestido rojo y nuevo;
un crepúsculo de rizados cabellos;
la blanca sonrisa en el verde acebo;
y los atardeceres con color de fuego.

Y seré el desorden sempiterno de tus manos
en la ráfaga de un verso nocturno y abstracto
que habitará tu piel con remolinos y suaves trazos,
porque seré tu sangre y tus estremecidos labios.

Y seré el corazón que gravemente excede el hábito.

domingo 20 de diciembre de 2009

Con el alma enredada en poesía (A Rubén)



“En un pensamiento creativo viven mil noches de amor olvidadas y lo llenan de altura y excelsitud.” (Rilke)

Cuando los versos respiran en mis dedos,
dejo de ser y me transformo,
me imbuyo en los ecos del silencio y soy:
soy el azul ocaso de una tarde de Abril,
soy el beso que te hará preso de mi memoria,
soy el girasol, el nardo, el mar y la caracola,
soy –también- la suave marea que mece el día.
Soy un fugaz abrazo y una gaviota volando,
soy amor, soy dolor y oscura melancolía.
Y puedo llorar lágrimas retrospectivas,
e incluso sanar futuras heridas,
puedo llover, sembrar, florecer, germinar,
porque si muero esta noche en mis versos,

renaceré voluntaria con el alma enredada en poesía.

jueves 17 de diciembre de 2009

Pasión



Rasgando el ritual de tu embeleso,
me bautizo clandestina en tus labios.
Absorta, me inundo de ti y me afano
en el proceso de reconocerte.
Me controlan los primigenios impulsos
y el mundo se pinta de rojo.
El lenguaje del deseo es obligatorio
por y entre tu vientre: - ¿Bailamos?

Después no podrás ser, sino en mí,

y en el umbral de mi voz entrecortada.

miércoles 16 de diciembre de 2009

Con distinto nombre



Conozco la oquedad de tus palabras
con resaca amarilla, de agua y de latón.
Palabras de memoria carcomida.
Parece que fueras la misma página,
y usaras el mismo sueño con distinto nombre.
No existen amores instantáneos ni reciclados,
bastó un soplo de exasperación
y los espejismos se diluyeron en la arena sin adiós...
Mientras, yo me desprendo de la piel de tu memoria
y de las trampas de tus sucesivas humanidades.


Quédate en tu desorden, ¿a quién le importa el nombre?

viernes 11 de diciembre de 2009

Confieso

_______________________***
Confieso que he pecado en el negro asfalto
que alfombró mi desnudez adaptada y conforme,
en el oscuro ocaso de una tarde de cobalto,
en la cosecha del viento, al borde de tu abdomen.

Confieso que he pecado en la retórica de tus labios,
en la resurrección de tu piel y en la urgente necesidad
de los azules que se tiñen con afanes sin presagios.
A dentelladas y a mordiscos. Con infinita ansiedad.

Si alguna vez después de haber pecado, he llorado,
no pienses el motivo, es tan sólo el llanto furtivo
del encuentro con tus manos y el deseo suspendido,
son lágrimas que brotan de un amor superlativo.
.
Confieso que he pecado delirante de ti, pero contigo.

miércoles 9 de diciembre de 2009

La eternidad de un verso




Un día olvidaré el sabor amargo de las lágrimas,
el insomnio indeleble de la lámpara gris en la mesilla,
los huecos y relieves sin tu risa,
la inútil existencia de mi vida
y nos encontraremos en la otra orilla.

No habrá sollozos ni desventuras,
no habrá almanaques ni sombras de despedida,
solos -tú y yo- en el fondo de un mar de cristal:

____________________________ nuestra capilla.
¿Acaso no puedo prometerte amor en otra vida?
¿Será legítimo esperarte tanto tiempo?
Te esperaré en la eternidad que crece infinita,
porque sólo en tus brazos naceré de mí misma,
y porque sólo en tus versos seré poesía.

Un día, sé que algún día me amarás desbordándote,
y volveremos a ser en la otra orilla.
El amor crecerá como lo hacen las buganvillas,
y no habrá secretos ni palabras ausentes,
porque existiremos en un verso casual y eternamente;
sin dolor, sin delirio y hasta sin muerte.


___________________<<<<<>>>>>____________________

viernes 4 de diciembre de 2009

Después de ti



Después de ti, vendrá tu cuerpo;
querrás respirar en mi aliento,
y querrás beber inevitable mis ojos.
¿Por qué llegas a medianoche
por debajo de mis sueños?
¿Por qué te vistes de extranjero?

Apareces conjugando pájaros de tiempo,
te deslizas en mi alcoba, y al son de bellos acordes
desabrochas los murmullos de mi pelo.
Tu mirada huérfana me traspasa,
tus ojos hace tiempo que me aman,
y ya no importa si llegas o te marchas,
estremecida; te acunaré en mis entrañas.

Después de ti, vendrá tu cuerpo,
con los primeros rayos de la alborada,
e intentará capturar el aroma de mi espalda.
¿Por qué sollozan las sábanas?
Porque saben que no existes,

y eres sólo un recuerdo, un recuerdo de mi almohada.

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