miércoles, 3 de octubre de 2012

desvaídos
























se diluye la pausa 
donde tú y yo cupimos
la tentación de siempre
la elipse del milagro

se diluye
se me está diluyendo

el salitre que tú desconocías
el poema
y estos versos
que se extienden
como un golpe de agujas sobre mí

se diluyen

nos están diluyendo.

foto: benoit courti

5 comentarios:

María Socorro Luis dijo...


Qué triste cuando lo inevitable... Cuando lo común se va diluyendo.

Bello y desgarrador.

Abrazos y crisantemos

Unknown dijo...

También diluirse el uno en el otro. El uno del otro.

Darío dijo...

Y nosotros, impotentes...

Amando Carabias dijo...

Sentir este momento aciago en que esa pausa exclusiva se diluye para desaparecer es desgarrador, como dice Soco, pero si se lee así, como lo escribes, parece que duele un poco menos.

Ana Muela Sopeña dijo...

Un poema triste, desolado, bellísimo. Qué bien escribes, Paloma.

Te dejo un abrazo
Ana

Buscar este blog