lunes, 7 de mayo de 2012

Nuevo poemario de Elvira Daudet: Cuaderno del delirio


                      



Enfrentarse al espejo de la verdad desnuda no es un ejercicio fácil se mire como se mire y mucho menos si se hace a través de los ojos de la experiencia que disecciona la herida, no en busca de respuestas —qué sentido tendría—, sino desde la madurez del que llega con la mochila llena y se detiene en una piedra del camino a rememorar, a contemplar, a reflexionar. Elvira se enfrenta a Elvira en “Cuaderno del delirio” y el resultado es un bellísimo poemario que sangra huyendo de las trampas de la memoria.

La Daudet no se complace simplemente en “expulsar” el dolor, una sabe al leerla que ha sido un exorcismo necesario y que aquellas palabras susurradas delante de una cámara, a modo de confidencia, adquieren de pronto un brutal significado: "yo no pude parar de llorar mientras lo escribía".

"Cuaderno del delirio" tiene una poesía cargada de tristeza, sí, pero es la tristeza de una mujer que imprime a sus versos su inagotable fuerza vital y su particular manera de indagar y explorar los entresijos de su propia geografía emocional. Un alto en el camino, decía, que quizás ha sido inevitable para seguir y reconciliarse con su yo más íntimo.

Poesía del amor perdido que tiene algo de determinismo anticipado: <<“Para siempre”. Y cumplí mi palabra:/ no te pude olvidar ni un solo día>>. Versos que sobrecogen de hermosura: <<te descuelgas del pubis de la noche/ en lianas de estrellas,/ te ovillas a mi lado y me preguntas>>; y otros que, aún siendo terribles por el dolor inhumano que transmiten (y en el que hacen transitar al lector), no consiguen evadirse de la belleza: <<¡Amor cuántas viviendas llené con tus escombros!/ (…)/ hasta ocuparlo todo: el comedor,/ la mesa de trabajo, el potro de tortura de mi cama,/ pudriéndome los sueños y la vida/ con el jugo de la baba agridulce>>.

Bueno, que me enredo, y, al final, el único objetivo de esta entrada era presentaros la edición completa y digital de este fascinante y último poemario de Elvira Daudet, y digo completa porque una parte fue publicada por Jaime Alejandre en esa preciosa colección que dirige: Hazversidades poéticas.

Como un regalo de la gran poeta Elvira Daudet y con una delicada y cuidadísima edición a cargo de Luisa Navarrete, aquí está. Disfrutadlo.

16 comentarios:

VICTOR GATO dijo...

Es una poeta suprema y mujer de honradez. Para mi fue un acontecimiento descubrirla.
Gracias a Luisa también.

Besos

Antonio del Camino dijo...

Paloma, muchas gracias por tan generoso regalo. Lo leeré, convencido, por lo que expresas en tu presentación, de que será provechoso y aleccionador.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Ya tenemos buena lectura para este sábado. Es hora de sumergirse en los versos de Elvira y no intentar lo imposible.

José A. Socorro - Noray dijo...

¡Qué gozada! Este libro de Elvira es una delicia de regalo para el fin de semana.


Un beso.

Laura Caro dijo...

Mil gracias a Elvira, a ti, a Luisa...
¡ Qué lujazo!
Un abrazo grandote.

Isabel dijo...

Te doy las gracias a ti y a Elvira por su generosidad. Disfrutar de sus palabras es una gozada.

Besos agradecidos.

José María Alloza. dijo...

Dejar un comentario, tras la magnífica reseña de Paloma, es como querer imitar la Gioconda. No obstante, con osadía, tal vez heredada de cualquier viejo y loco tercio, me atrevo a saludar éste libro. Así es Señora, ante usted me quito el sombrero y dos veces. Una vez por la voz que su poesía nos regala; de ella no hablaré, otros lo hacen mucho mejor que podría hacerlo, pero sí decir que, desde la primera línea que leí, me lleva a sitios tan desconocidos, que algunas veces levanta –ya se lo dije- hasta el miedo, la belleza por descontado. Y me quito el sombrero otra vez, por la valentía de esta publicación. Para mí, que nunca he tenido la oportunidad de acariciar sus libros, esta iniciativa materializa la capacidad, de la poesía, para encontrar nuevos caminos hacia el alma de los lectores. Gracias sean dadas, a Elvira y a todos los que han participado en la aventura, esto es arte.

Juan Antonio dijo...

Gran reseña. Me lo apunto.

Besos.

Charcos dijo...

Si hace unos años cuando me leíste los primeros versos de Elvira Daudet alguien me dice que tendría el gran privilegio de trabajar junto a ella en esta edición digital, lo tacharía de ido.

Ya haces tú una reseña magnífica como bien dice Alloza que veo complicado se pueda superar.

El milagro es la poesía de Elvira que late viva.

gracias a las dos poetas

Nines Díaz dijo...

Bienvenido este impagable regalo de Elvira y esa magnífica presentación que nos define tan acertadamente el privilegio de su poesía.

Un beso.

María Socorro Luis dijo...

Felicidades y por supuesto gracias a las tres; A Elvira por el magnífico regalo, a Lu, por su colaboración y generosidad y a ti, Paloma, por la certera y poética reseña.

(... y la poesía las junta) Tres abrazos

Anónimo dijo...

Qué entrada, Paloma, qué belleza! Tú sabes que no soy llorona, pero se me han llenado los ojos de la hermosura que derraman tus letras, de tu torrencial generosidad sin límites. Qué habré hecho yo para que los dioses me recompensen con tu amistad, cómo podría estar a la altura y cumplir, en el breve tiempo que me queda, con tanto cariño y de tan delicado calibre. Anonadada, no encuentro más respuesta que el hormigueo de mi corazón.

Te quiero.

Elvira

Marisa dijo...

A Elvira leerla
y escucharla
es un privilegio.

Un abrazo muy fuerte
para las dos.

Ío dijo...

Me encantó tu reseña, Paloma.
Aquí estaré leyendo a Elvira, sin dudarlo, hasta la última línea.
Gracias a las tres y muchas felicidades.

Ío

vicente dijo...

Jáque, en nombre poesía,
no conocia letras tan singulares, gracias a la red,
pueden leerse de tanto en parte, joyas,

Jáque Daudet,
Y gracias por permitir descubrir el tablero desnudo.

Higorca Gómez dijo...

¡¡Precioso!! Simplemente eso.
Abrazos

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