viernes, 10 de enero de 2014

(alegoría)



















he visto una palabra quieta
irremisiblemente quieta
humillada
con rumor mineral
y una vergüenza rota en cada sílaba
rota como una pena tatuada
como la infancia rota

no sabe si será estaño ámbar
o la misma costumbre de naranjas amargas
que insinúa la vida

no lo sabe

he visto una palabra quieta
nadie la escribe y quiere sonar.

foto: masao yamamoto

9 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Hay tantas palabras quietas, con miedo, con rabia...

Es precioso, Paloma. Te quiero.

mailconraul dijo...

Tus palabras nos acercan a la Creación. Una palabra quieta
irremisiblemente quieta puede ser "Adán", ¿habrá que sacarle de la costilla otro sustantivo?

Aseret Blueminda dijo...

PRECIOSO! Me fascina la gente que escribe tan poco y hace sentir tanto.
Ha sido un placer encontrar tu blog, me quedo y te invito a visitarme :)

Nines Díaz Molinero dijo...


Bello poema, Paloma.

Un abrazo.

Elsa dijo...

Sí Paloma,aprisionadas quizá ...

La *personificación que utilizas es genial.

Un saludo.
www.po-etica2010.blogspot.com

Amando García Nuño dijo...

Yo también la he visto. Quieta, en la acera, mientras pasábamos ciegos a su lado. Luego, una racha de viento la ha desecho. Todo sigue bien.
Salud-os

Marisa dijo...

Una palabra quieta
puede ser
un sueño dormido
en un poema.

Un abrazo

Ángeles Medina dijo...

Un runrun que nos persigue o nos abraza, según se mire...
Un placer leerte. Saludos

Antonio Porpetta dijo...

Movamos las palabras, coloquémoslas en los poemas, hagamos que recuperen su luz y su sonido, que nos den la íntima verdad que cada una de ellas encierra, que nos recuerden que queremos ser, además de estar.

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