viernes, 17 de diciembre de 2010

La genética de otra vez (con voz)

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foto: extraída de la red




Hay un reloj que marca las horas con soberbia
y no importa lo que hagas,
tiene grabado un ritmo: espasmódico, obsceno, bipolar,
tic-tac, tic-tac, tic-tac,
versos encadenados a la furia intentan detenerlo,
el aire huele a cuchillos,
a sudor respirado con ruido de metal;
espasmódico, obsceno, bipolar.
Yo nunca estuve aquí y vuelvo otra vez
atrofiada e incrédula,
tendré que reiniciarme desde cero
—¡tic-tac!—
la que me vive se marcha con lágrimas
y la voz convertida a los erizos,
calla, ¿no oyes la sangre?
Silencio fermentado en el claustro materno.

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30 comentarios:

Luis dijo...

Amiga Paloma, el tiempo no nos pertenece, no podemos esconderlo, desdibujarlo. Está ahí y solo queda tragarlo.
Hay fechas, momentos, ocasiones, en las que uno quisiera adormecerse en las horas y evitar el tic, tac, pero, es inútil. Solo nos está permitido quedarnos fuera, que los minutos no nos rocen la piel, que los segundos, no labren nuestra memoria.
Un placer leer tu texto de esta noche.
Saludo y felices fiestas.

ufff43 -Luisa Navarrete dijo...

Reiniciarse mientras el aire suena a metales ....

Impresionante tic tac


Besicos de los sin tiempo

E. Martí dijo...

Úteros transmisores, relojes vitales que marcan los pasos con precisión (camino conocido entre abedules permanentes)
Rojo fuego, estamos grabados a rojo fuego desde la cuna...
Bs

Ánima dijo...

El tiempo se nos escapa como arena en el reloj y con él tanto rastro sin memoria...
Un beso Paloma.

Jorge Torres Daudet dijo...

El tiempo, no hay que pensar en él, cuando se tiene tu edad; hay que vivirlo, con espasmos, sudor, y sin cuchillos. Tu aún no estás en tiempo de recordar; vive.

Juanma dijo...

Mientras leía, querida Paloma, pensaba que era un poema muy serio, algo así como los cimientos de un poema (no sé si del mismo o de otro). El verso final es para callarse y respirar detenidamente.

Besos.

Isabel dijo...

Tus palabras no son solo lo que dicen, sino lo que esconden, como esa intrahistoria que a veces aflora y descubre que el tiempo implacable nos devora, pero amiga, plantemos cara al tiempo, escondamos los cuchillos y a seguir con los poemas como bálsamo para vivir mejor.
Tú lo sabes hacer como nadie.

Besos

Curiyú dijo...

Es una pena que las fotos o los poemas no puedan detener el tiempo. En cierta forma lo logran, pero nunca nos alcanzará. Beso

Begoña Leonardo dijo...

El tiempo se apodera de nuestras gargantas y en las entrañas nos deja huellas que alimentar...
Besitos.

Leonel dijo...

Creo que ya lo sabes, pero te lo repito, lo leí una vez en silencio y temblé, lo leì la segunda en alta voz y me desarmaste... después tuve que detenerme, me pudo la emoción y ya sabes el resto.
Gracias. Un beso gigante para ti.
Leo

Amando Carabias María dijo...

Versos en silencio, primero. Versos con tu voz, después. Versos en el corazón, por fin y un piano de Bach por aquí dentro... Y con Juanma decir que el último verso es para detenerse, saborearlo y conseguir que penetre en el corazón.
No me extraña lo de Leo, cómo le entiendo.

Jose Zúñiga dijo...

Malditos genes. Ya veo la bala en mi cabeza. Y el tiempo detenido.

María Socorro Luis dijo...

En tu voz aún más bello, más profudo.

Besos sin tiempo

Pedro F. Báez dijo...

Ese reloj de horas soberbias no se detiene siquiera ante el amor y el temor de una madre que ve con marcada emoción e incertidumbre que ese ser tejido desde sus entrañas tiene ya pies y alas propias y decide echar a volar, contra viento y marea. En la reflexión; en el velado y amoroso lamento; en el temblor ligero y acongojado de la voz, gana, sin embargo, la madre su batalla contra el tiempo. Porque sentada sobre él, como quien decide erigirse en faro desde un acantilado en eterna y petrificada espera, aguarda por siempre el regreso parcial, esporádico o total de los hijos. El tiempo no tiene hijos. Ni siquiera los adopta. Es por ende, una categoría estéril que vive sólo en las obsesiones y la neurosis de nuestras percepciones. Avanza tu vista al futuro, Paloma: descubre que en el horizonte agita su bandera blanca el tiempo que cede paso a la constancia y lealtad de tus sentimientos. Besos y abrazos para ti.

Antonio del Camino dijo...

Paloma, el poema, inmenso, se agranda en la cadencia y precisión de tu voz. Quedo sin palabras.

Un abrazo.

Claudia dijo...

Normalmente te leo y me voy llena de emociones que me recorren toda, pero no puedo irme , hoy, sin felicitarte por esa voz intensa que envuelve mi alma. Como te escribí en mi página, tú, Leo y José, podríais recitarme las guías telefónicas y quedaría extasiada igualmente, sois brutalmente bárbaros cuando leéis.
Este poema es uno de esos que quedarán en mis páginas. Besos que como mariposas lleguen a ti, preciosa.

El magnetista dijo...

Volver y sentir, sentir la imposibilidad de volver...por eso somos almas en fuga: solo nos queda futuro, solo nos quedan contactos TAC... (el Tic es un pasado que no vendra jamas)

mi beso, siempre
el magnetista

Carmela Rey dijo...

Paloma, la cadencia de ese reloj que marcas con el dedo para lograr no perderlo de vista me ha desarmado. Un retroceso al claustro materno. Me ha gustado mucho.
Un abrazo

Rolando Santini dijo...

el tiempo es una esfinge antigua que los hombres hicimos hace mucho

El Éxodo dijo...

El problema, los problemas, más que en la genética, puede que esté en la cada vez mayor falta de gen-ética. Esa carencia muda al tiempo en la más voraz de las alimañas.

Besos.

Amelia Díaz dijo...

Es un poema IMPRESIONANTE, amapola querida.
Cómo nos duele ese tiempo de intervalos abiertos, que vive sin permiso nuestro de despedidas, ausencias y elasticidades extrañas.

Un beso enorme.

Gino dijo...

Hay un “no sé qué” de lluvia y amapolas en tus versos, una fuerza en tu voz que descoloca al oyente, lo envuelves en esa cadencia y cuando terminas, bueno cuando terminas tu poema, quien te escucho queda desarmado que no desalmado.
Odio los relojes.
Te respeto, un abrazo
Gino.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Terrible la condena de la que nadie nos libramos.
Te aseguro que ese tiempo es mi mayor enemigo desde siempre.
Abrazos.

Mariana dijo...

ese destino voraz....me encantó Paloma, besos!♥

Migli2007 dijo...

Con tu voz, Paloma, es aún más intenso y arrebatador.
tic tac tic tac el tiempo no se detiene y no importa.
Abrazos muchos.

carmen jiménez dijo...

Un poema lleno de ritmo a golpe de tic-tac, tic-tac. Un poema redondo, esférico, espiral. Como esos relojes redondos, esféricos, espirales, que nos absorven, que nos traga, que nos ha de poner en hora.
Felicidades poeta y un placer escucharlo de tu propia voz.

Elvira Daudet dijo...

Querida Paloma:
Poema bello, hondo y maduro. Es curioso que el tiempo, ahora detenido para ti, te provoque ese desasosiego acelerado y espasmódico, con olor a cuchillos; en definitiva, miedo. Pensaba xdecirte¿pero qué sabes tú, a tu edad, de la amenaza de los cuchillos del tiempo? Pero el sensible y acertado comentario de Pedro me ha hecho reflexionar. El instinto, casi bestial, de una madre, por joven que sea, le hace temer en la propia sangre cuajada en su criatura, cualquier hipotético riesgo. Y eso es inevitable: la vida es riesgo.

Te deseo felicidad, amor, dinero y el estreno de un hermoso libro para 2o11. Mil besos para que los compartas con Andrea. Elvira
(este es el 3º comentario que te escribo, los otros dos se han ido al limbo)

Narci dijo...

Preciosa y profunda voz para un poema no me nos profundo; y sí, a veces sería magnífico reiniciarnos y volver al claustro materno, sentir de nuevo Le tictac del corazón que nos acerca a la vida, en lugar del el tictac del reloj que va descontando segundos a nuestra torpe existencia.

Besos y feliz navidad.

Ricardo Miñana dijo...

En estas fiestas tan entrañables, con mis mejores deseos de ilusión, paz y felicidad.

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Un abrazo.

Ánima dijo...

Paloma, te deseo de todo corazón una Feliz Navidad en compañía de tus seres queridos.
Un abrazo de Ánima.
http://www.youtube.com/watch?v=g_YXSOj7baA

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